19 de mayo de 2018

SOBRE LA LLAMA DE AMOR DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA



Mi admiración por la espiritualidad del Carmelo es debida en un principio a la atracción que hace ya muchos años sentí por el profeta Elías, y quizás y sin saberlo, por lo que quedó impreso en mi alma al conocer la fe y valentía con que se enfrentó con los 450 falsos profetas de Baal y la radicalidad con la que ordenó que fueran eliminados.

Misterioso acontecimiento que posteriormente me lo desveló uno de los más sublimes hijos del “terrible profeta”: San Juan de la Cruz, y fue al comprender que había que interiorizar la escena, ya que los innumerables profetas de los baales, no son otros que los que tenemos que ir eliminando en nosotros mismos, y que tan magistralmente lo explica en su libro de “La Llama de Amor Viva”.

Posteriormente fueron “Las Moradas” de Santa Teresa, las que, de otra manera, pero con la misma finalidad, va señalando el camino para ir acercándonos a la “cámara secreta”, en donde nos espera “Su Majestad” a TODOS, para dar comienzo aquí, en la tierra, a la celebración de las eternas bodas. Recorrido en el que hay que llegar hasta el centro del alma, siendo obligado para poder seguir adelante, el reconocimiento sincero de nuestras miserias y el de su infinita misericordia.

Y finalmente, y a la que me voy a referir posteriormente, es a Isabel Kindelmann, (1913-1985), carmelita seglar, que se quedó viuda con seis hijos de corta edad y, en donde el comunismo que se extendió por toda Hungría aumentaron sobremanera las dificultades para mantener con su durísimo trabajo a la inocente prole. Y será rodeada de estas dificultades en donde ira refiriendo en su “Diario Espiritual” la terrible noche oscura por la que tuvo que pasar como necesaria purificación para dar a conocer al mundo entero la misma Llama de Amor de la que nos habla San Juan de la Cruz y de la que arde en la séptima morada, en el centro de nuestras almas, según nos lo explica la Santa de Ávila, Santa Teresa, y que Isabel nos la da a conocer en estos tiempos tan profundamente marianos, como LA LLAMA DE AMOR DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA. Llama de Amor, que tendrá que partir desde El Carmelo (15-abril de 1962), siendo su misión principal y único fin la de cegar a Satanás (23-febrero de 1964) con la promesa de que todo el mundo sentirá en su corazón su autenticidad (19 de octubre de 1962)

¡¡¡MONTE CARMELO!!! ¡¡¡CORAZÓN DE JESÚS!!! ¡¡¡EUCARISTÍA!!!
Y en La Cima del Santo Monte, el Refugio Santo DEL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA.

andresdeMaría


16 de mayo de 2018

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy el Papa nos habla del simbolismo de la vestidura blanca y la vela encendida. Son símbolos que nos ayudan a entender la pureza y la blancura de nuestra alma al ser transfigurada en la gloria divina y conformadas con Cristo, el Señor. Nuestro compromiso, nos dice el Santo Padre, nos exige preservar esta vestidura "sin mancha hasta la vida eterna", y para ello necesitamos estar unidos a Cristo y a su Iglesia.

Porque, es en la Iglesia y unidos a los hermanos, donde perseveramos injertados en Cristo y sostenemos la llama encendida del amor y la fe por la Gracia que de Él recibimos. En esa misión tienen mucho que decir los padres, padrinos y madrinas, nos alerta el Papa, para, con su ejemplo y testimonio, vaya creciendo y alimentando en los pequeños  esa llama de la fe.




PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles, 16 de mayo de 2018


Queridos hermanos y hermanas:

La última catequesis sobre el bautismo está dedicada a la vestidura blanca y a la vela encendida, que simbolizan la dignidad del bautizado y su vocación cristiana.

Desde los primeros siglos, los recién bautizados se revisten de una nueva vestidura blanca, para expresar su condición, recibida en el sacramento, de criaturas transfiguradas en la gloria divina. Estamos llamados a preservar esta vestidura «sin mancha hasta la vida eterna», recorriendo el camino de la vida cristiana, cultivando las virtudes y, sobre todo, viviendo la caridad.

El otro símbolo es la vela encendida en el cirio pascual, que indica que la luz procede de Cristo resucitado, de quien recibimos su esplendor y su calor. La vocación cristiana nos impulsa a caminar en la luz de Cristo y a perseverar en la fe. Los padres, como también los padrinos y las madrinas, tienen la responsabilidad de alimentar esta llama bautismal para que los más pequeños vayan creciendo en la fe.

La celebración del bautismo se concluye con el Padre Nuestro, que es la oración de los hijos de Dios. Los niños recién bautizados aprenderán esta oración y lo que significa llamar a Dios Padre dentro de la Iglesia.


Saludos:
Saludo especialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica. Los invito a poner los medios necesarios para que la gracia del bautismo crezca y fructifique en sus vidas. No se desalienten ante las dificultades y busquen a Dios una y otra vez, porque el Espíritu Santo da la fuerza necesaria para alcanzar la santidad en medio de las circunstancias que les toca vivir cada día.
Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

12 de mayo de 2018

EL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA. LA NUEVA ARCA DE NOÉ




Sabemos que fue el Arca de Noé el único refugio para no perecer ahogados en el diluvio universal.

Ahora, el nuevo refugio, para poder salvarse del diluvio relativista que está inundando al mundo entero, es el del Corazón Inmaculado de María.

Y si el Arca de Noé estaba calafateada por dentro y por fuera, para su doble protección, el Corazón Inmaculado de María, está totalmente sellado para poder relacionarse únicamente con Dios. Y ya sabemos que “ nunca tuvo en su alma impresa forma de criatura alguna, sino siempre su moción fue por el Espíritu Santo”. Y recordemos también, que Dios siempre dice María y María siempre dice Dios

¡Cómo entendió esta divina relación Santa Teresita del Niño Jesús, cuando decía: “no vine al Carmelo para vivir con mis hermanas, sino únicamente para responder a la llamada de Jesús” !.

Y no tengo ninguna duda de que cuando Teresita supo que su misión estaba en el Corazón de la Iglesia, es porque su alma estaba inundada del espíritu de María, pudiendo, así vivir en plenitud la divina enseñanza de Santa Teresa: “Solo Dios basta”,  

Permitidme que recuerde en estos momentos otra preciosa joya que nos dejó San Juan de la Cruz:  “Olvido de lo creado, memoria del Creador, atención a lo interior y estarse amando al Amado”.

Corazón Inmaculado de María, la única puerta para entrar en el Corazón de Jesús, y que, en compañía de San José, trinidad en la tierra, quieren ir transformándonos en el Taller místico de Nazaret.

Taller que nos ira elevando a mayores grados de amor, en la medida que nos dejemos esculpir con las herramientas que misteriosamente va preparando Dios para ¡cada uno de nosotros! y envueltas ¡siempre! en el misterio de su infinito Amor, ya seamos casados, solteros o consagrados, y poder así ir purificando tantas dependencias humanas que no nos dejan volar hacia Dios.

Filigrana del acabado del Taller, ¡qué envidia Señor!, cuando el alma ya no puede justificarse sea cual fuere la injuria recibida, porque humildemente ha comprendido que todas las recibió con infinita paciencia su Señor, con la participación de su Santísima Madre y que jamás podrá llegar a perdonar las ofensas recibidas, cómo se las ha perdonado Dios a él.    

Y del ascenso a superiores moradas, depende nuestro dejarnos manejar en el Santo Taller, es decir, del compromiso con que vivamos nuestra Consagración al Inmaculado Corazón de María.
andrésdeMaría

10 de mayo de 2018

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

En el  bautismo nacemos a una vida nueva y morimos a esa vida de pecado. Dejamos al hombre viejo, nacido a la vida terrena, caduca y de muerte, para nacer a la vida eterna de gozo y alegría por el bautismo, que nos hace hijos de Dios para siempre. El bautismo, nos dice el Papa Francisco,  no se repite porque imprime un sello sacramental indeleble que el pecado no puede borrar, pero si puede impedir que dé frutos de salvación.

Seamos consciente de nuestro compromiso de bautismo y dejémonos guiar por la unción crismal recibida, como nos dice el Papa, que nos conforma con Cristo, Sacerdote, Profeta y Rey, y nos envía a hacer lo mismo animados por la acción del Espíritu Santo.



PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles, 9 de mayo de 2018




Queridos hermanos y hermanas:

Hoy fijamos nuestra atención en el rito central del bautismo: el lavacro santo acompañado de la invocación a la Santísima Trinidad, momento en el que somos bautizados y participamos en el Misterio pascual de Cristo: el hombre viejo queda sepultado para que renazca una creatura nueva. Morimos y nacemos en el mismo instante, pues la fuente bautismal se convierte en sepulcro y en madre. Estas dos imágenes manifiestan la grandeza de lo que sucede por medio de los gestos sencillos del bautismo.

Nuestros padres nos generaron a la vida terrena; la Iglesia, en el Bautismo, nos regenera a la vida eterna, haciéndonos hijos de Dios para siempre. Por eso, también sobre cada uno de nosotros, renacidos del agua y del Espíritu Santo, el Padre dice amorosamente: «Tú eres mi hijo amado» (cf. Mt 3,17). El bautismo no se repite porque imprime un sello sacramental indeleble que el pecado no puede borrar, pero sí puede impedir que dé frutos de salvación.

Luego, la unción crismal, nos conforma a Cristo “Sacerdote, Profeta y Rey”. Por eso, todo el Pueblo de Dios, animado por el Espíritu Santo, participa de esas funciones, y tiene la responsabilidad de misión y servicio que de ellas deriva.

Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica. En este tiempo pascual, los invito a considerar la grandeza de la vocación cristiana que recibimos en el bautismo, y vivirla unidos a Cristo en la Iglesia, de modo que pueda dar frutos abundantes en una vida de fe y de caridad, al servicio de los hermanos. Muchas gracias.

5 de mayo de 2018

MARÍA Y EL DILUVIO RELATIVISTA




Estamos obligados a discernir los signos de los tiempos en los que a cada uno nos toca vivir, y en los presentes, con referencia muy especial al deterioro de la moral y espiritualidad en la conciencia de toda la humanidad, y del que nos han hablado con tanta claridad nuestros últimos Papas.

Y es que el renacido gnosticismo, ayudado por el reinante relativismo del que nos habla en su última exhortación nuestro querido y amado Papa Francisco, frenan con sus interminables razonamientos humanos lo que únicamente se puede alcanzar a través de la virtud teologal de la Fe.

Y de la enorme importancia que tiene la Madre de Dios, la Inmaculada en su Concepción, la que fue siempre Virgen y Asunta en Cuerpo y Alma al Cielo, es a la que me quiero referir.

Es grave, muy grave, esconder el tesoro que el Cielo ha puesto en nuestros corazones, y aún peor, negar la enorme importancia que tiene la Santísima Virgen María, con el fin de no provocar desacuerdos humanos, estando tan obligados en conciencia a dar a conocer a la Madre de toda la humanidad.

MARÍA, NO, NO ES UNA MUJER MÁS, como no pocas veces queremos hacerla pasar. Es, y lo recordaremos en otro momento, LA NUEVA ARCA DE NOÉ, con su Corazón Inmaculado abierto de par en par para poner a salvo del actual diluvio relativista a todos los que quieran entrar, sea cualesquiera su credo y su condición.

Y hoy no me quiero despedir sin decir que lo he pasado francamente mal, por atreverme a hablar de María, cuando hay tan bellísimos textos referidos a Ella en nuestra Santa Madre Iglesia. Y si he continuado, es porque puede que a alguien le sirva como primer peldaño para seguir subiendo en el conocimiento de esta indispensable escalera celestial.

andrésdeMaría